Pequeño parche portátil monitorea cambios cardíacos y respiratorios en casa

Por el equipo editorial de HospiMedica en español
Actualizado el 19 Jun 2026

La auscultación y la monitorización cardiorrespiratoria suelen limitarse a evaluaciones breves en la clínica. Estas revisiones intermitentes pueden pasar por alto anomalías incipientes y suponen una carga adicional para los pacientes que viven lejos de los centros de atención médica. La detección temprana es especialmente importante para las personas con enfermedades cardíacas o respiratorias crónicas, donde el deterioro suele comenzar antes de que aparezcan los síntomas. Para ayudar a solucionar este problema, los ingenieros han desarrollado un pequeño parche portátil para la monitorización continua en el hogar.

El AusculPatch, creado por la Universidad de Nueva Gales del Sur (UNSW; Sídney, Australia) en colaboración con médicos e ingenieros biomédicos, es un sensor ligero y flexible que se adhiere al pecho o a las arterias periféricas mediante cinta adhesiva médica. Pesa 3,2 gramos y mide aproximadamente 20 x 47 x 3 milímetros. El dispositivo está diseñado para la captura continua de la actividad mecánica del corazón, los pulmones y los vasos sanguíneos durante la vida diaria. Su objetivo es extender la evaluación fisiológica hospitalaria al entorno doméstico sin necesidad de visitas frecuentes a la clínica.


Imagen: AusculPatch es un pequeño sensor portátil que pesa solo 3,2 gramos (Fotografía cortesía de UNSW)

En el centro del parche se encuentra un elemento sensor de silicio ultrafino que detecta vibraciones sutiles transmitidas a través de la piel y los tejidos. El sensor está optimizado para señales de frecuencia extremadamente baja que los micrófonos convencionales tienen dificultades para captar. Su elemento está diseñado para aislar el sonido proveniente del exterior del cuerpo y reducir así la interferencia del ruido ambiental. Como resultado, puede registrar patrones de respiración, ondas de pulso, sonidos cardíacos y vibraciones del flujo sanguíneo con un aislamiento de señal mejorado.

Los primeros estudios de laboratorio y las pruebas a pequeña escala en participantes sanos demostraron que el parche seguía registrando sonidos cardíacos nítidos durante la conversación y en presencia de ruido ambiental simulado. En estos estudios, las señales registradas mostraron una gran concordancia con herramientas estándar como electrocardiogramas (ECG), ecografías, tensiómetros y estetoscopios digitales. Se recopilaron datos cardiorrespiratorios continuos mientras los participantes caminaban, trabajaban, comían y subían escaleras. La investigación se publicó en Nature Communications el 4 de junio de 2026.

El equipo informa que la IA podría integrarse en el flujo continuo de datos para identificar patrones vinculados al empeoramiento de la enfermedad y activar alertas para pacientes y médicos. Se prevé realizar pruebas con aproximadamente 200 pacientes este año, incluyendo personas con valvulopatías o dispositivos de asistencia cardíaca implantados, con la intención de ampliar el estudio a unos 1.000 pacientes en los años siguientes. El grupo señala que la aprobación regulatoria para un dispositivo de grado médico podría tardar entre cuatro y cinco años, aunque las versiones para el bienestar del consumidor, con el apoyo de socios externos, podrían estar disponibles antes.

"Lo que hemos desarrollado es un pequeño dispositivo portátil que se puede colocar en el pecho y permite escuchar los sonidos del corazón y la respiración. Técnicamente, pretende reemplazar el estetoscopio, que normalmente se utiliza en los centros clínicos para evaluar enfermedades cardiovasculares o respiratorias", afirmó Hoang-Phuong Phan, profesora asociada de Scientia e investigadora principal de la Universidad de Nueva Gales del Sur.

"Podemos aplicar el aprendizaje automático para identificar señales anómalas y alertar a los pacientes, además de notificar a su médico. El objetivo es crear un sistema que pueda detectar automáticamente cambios preocupantes antes de que los pacientes presenten síntomas graves", afirmó Chi Cong Nguyen, profesor asociado y autor principal de la Universidad de Nueva Gales del Sur.

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University of New South Wales


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