Implante vivo podría eliminar las inyecciones diarias de insulina

Por el equipo editorial de HospiMedica en español
Actualizado el 16 Feb 2026

La diabetes afecta a millones de personas en todo el mundo y a menudo requiere inyecciones de insulina de por vida o dispositivos externos para controlar los niveles de glucosa en sangre. Estos enfoques pueden resultar una carga y, aun así, no logran imitar completamente la regulación natural de la glucosa del organismo.

Un nuevo estudio demuestra ahora una tecnología implantable y viva que detecta de forma autónoma el nivel de azúcar en sangre, produce insulina y la libera con precisión cuando es necesario. Este enfoque apunta hacia un futuro en el que la diabetes podría controlarse desde dentro del cuerpo sin intervención diaria.


Imagen: los cristales terapéuticos diseñados protegen el implante del sistema inmunológico (Foto cortesía de Technion – Instituto Tecnológico de Israel)

En un estudio pionero dirigido por el Technion – Instituto Tecnológico de Israel (Haifa, Israel), en co-correspondencia con el Instituto Tecnológico de Massachusetts (MIT, Cambridge, MA, EUA) y otras instituciones, investigadores han desarrollado un implante celular vivo diseñado para funcionar como un páncreas artificial autónomo. El sistema se basa en una novedosa tecnología de "escudo cristalino" que recubre las células productoras de insulina y las protege del ataque inmunitario.

El implante funciona como un sistema de circuito cerrado, monitorizando continuamente los niveles de glucosa en sangre y produciendo insulina dentro del organismo en tiempo real. El escudo cristalino impide el reconocimiento por parte del sistema inmunitario, resolviendo un desafío importante que ha limitado las terapias basadas en células durante décadas. Como resultado, el implante puede funcionar de manera fiable durante años sin necesidad de bombas externas, inyecciones ni intervención del paciente.

La tecnología se probó en modelos murinos de diabetes, donde logró una regulación eficaz y a largo plazo de los niveles de glucosa en sangre. Estudios adicionales en primates no humanos confirmaron que las células implantadas se mantuvieron viables y funcionales durante períodos prolongados. En conjunto, estos resultados demuestran el rendimiento duradero y la protección inmunitaria del implante vivo. Los hallazgos se publicaron en Science Translational Medicine, donde el estudio también apareció en la portada de la revista, destacando su importancia para la medicina traslacional.

Además de la diabetes, los investigadores afirman que la plataforma podría adaptarse para tratar otras enfermedades crónicas que requieren la administración continua de terapias biológicas. Estas incluyen la hemofilia, los trastornos metabólicos y ciertas enfermedades genéticas. Al sustituir la administración repetida de fármacos por una terapia viva autorregulada, este enfoque podría transformar radicalmente el manejo de la enfermedad a largo plazo. El equipo se centra ahora en el avance de la tecnología hacia la aplicación clínica, para evaluar su seguridad y eficacia en pacientes humanos. De tener éxito, el implante podría redefinir el tratamiento al convertir las terapias en sistemas vivos que funcionan a la perfección dentro del organismo.

“Esta tecnología representa una transición de la administración convencional de fármacos a un sistema terapéutico vivo y autorregulado”, afirmó el profesor adjunto Shady Farah, PhD, coautor del estudio. “Al proteger las células terapéuticas del rechazo inmunitario, podemos posibilitar un tratamiento autónomo a largo plazo que imita fielmente la biología del propio organismo”.

Enlaces relacionados:
Technion – Instituto Tecnológico de Israel
MIT


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