Tecnología de imágenes detecta signos tempranos de riesgo cardiovascular a través de la piel
Actualizado el 02 Feb 2026
Las enfermedades cardiovasculares suelen comenzar con una disfunción sutil en los vasos sanguíneos más pequeños del cuerpo, mucho antes de que aparezcan síntomas o daños estructurales importantes. Estos cambios tempranos, conocidos como disfunción endotelial microvascular, son difíciles de detectar con las herramientas no invasivas actuales, lo que limita la prevención y la intervención oportunas.
Un nuevo enfoque de imagen permite visualizar y cuantificar estas anomalías microvasculares tempranas directamente a través de la piel, lo que ofrece una manera de identificar el riesgo cardiovascular en una etapa mucho más temprana.
Investigadores de Helmholtz Munich (Múnich, Alemania), en colaboración con la Universidad Técnica de Múnich (Múnich, Alemania), han creado fast-RSOM, una forma avanzada de mesoscopia optoacústica de escaneado raster, diseñada para obtener imágenes de los vasos sanguíneos más pequeños bajo la piel sin necesidad de inyecciones ni procedimientos quirúrgicos. Fast-RSOM funciona aplicando pulsos cortos de luz al tejido, que generan señales de ultrasonido que se convierten en imágenes tridimensionales de alta resolución.
Este enfoque permite la visualización de capilares individuales y distintas capas de la piel, lo que permite la evaluación directa de cómo los vasos sanguíneos se expanden y contraen en respuesta a estímulos fisiológicos. Mediante la técnica fast-RSOM, los investigadores pudieron medir de forma no invasiva biomarcadores dinámicos de disfunción endotelial microvascular en humanos con resolución de un solo capilar.
La tecnología detectó alteraciones sutiles en la función vascular que suelen presentarse antes de los síntomas clínicos o de la enfermedad medible de grandes vasos. Estos cambios se asociaron con factores de riesgo cardiovascular conocidos, como el tabaquismo, la obesidad y la hipertensión arterial. Los hallazgos, publicados en Nature Biomedical Engineering, demuestran que fast-RSOM puede detectar cuantitativamente el daño microvascular temprano, en lugar de basarse en estimaciones indirectas del riesgo.
Al identificar la disfunción microvascular temprana, fast-RSOM podría permitir una intervención más temprana, la selección de terapias personalizadas y un monitoreo más preciso de la salud cardiovascular. La tecnología también podría ser útil para monitorear cómo los cambios en el estilo de vida o la medicación afectan la función vascular a lo largo del tiempo.
Dado que el sistema es rápido, portátil y no invasivo, podría integrarse en consultas ambulatorias para la evaluación rutinaria del riesgo cardiovascular. Los investigadores planean validar la tecnología en poblaciones de pacientes más amplias y diversas, así como integrar biomarcadores derivados de fast-RSOM en los flujos de trabajo de toma de decisiones clínicas.
“Al permitir intervenciones más tempranas y un monitoreo más preciso, fast-RSOM podría transformar la forma en que se previenen y manejan las enfermedades cardiovasculares, mejorando los resultados para los pacientes y reduciendo los costos de atención médica a largo plazo”, dijo el profesor de la TUM Vasilis Ntziachristos.
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Helmholtz Múnich
Universidad Técnica de Múnich