Gel magnético ofrece un tratamiento más seguro y eficaz para la fibrilación auricular

Por el equipo editorial de HospiMedica en español
Actualizado el 17 Mar 2026

La oclusión del apéndice auricular izquierdo es un tratamiento intervencionista común utilizado para reducir el riesgo de accidente cerebrovascular en pacientes con fibrilación auricular. Sin embargo, los dispositivos oclusores metálicos convencionales pueden presentar limitaciones, como una mala adaptación a la compleja forma del apéndice, una cicatrización incompleta del revestimiento cardíaco y complicaciones como trombosis asociada al dispositivo o fugas.

Ahora, investigadores han desarrollado un nuevo material fluido controlado magnéticamente diseñado para superar estas limitaciones.


Ilustración de la oclusión del apéndice auricular izquierdo mediante magnetofluidos y visualización de los resultados de la oclusión (Fotografía cortesía de SIAT)

Científicos del Instituto de Tecnología Avanzada de Shenzhen, perteneciente a la Academia China de Ciencias (SIAT, Shenzhen, China), han desarrollado magnetofluidos, un material controlable que combina partículas magnéticas y un sistema portador líquido capaz de adaptarse a la geometría de la orejuela izquierda y solidificarse para crear una oclusión estable.

El sistema de magnetofluidos incorpora partículas magnéticas de neodimio-hierro-boro dentro de un fluido portador compuesto por copolímero de etileno-vinil alcohol disuelto en dimetilsulfóxido. Los campos magnéticos externos guían el material hasta su posición, lo que permite un control preciso de su forma y colocación dentro de la cavidad cardíaca.

Los investigadores optimizaron las configuraciones de los imanes mediante simulaciones y experimentos de laboratorio para garantizar un posicionamiento estable bajo las condiciones dinámicas del movimiento cardíaco y el flujo sanguíneo a alta velocidad. Para mejorar la cicatrización del revestimiento cardíaco tras la oclusión, el material también se modificó con polvo de alcohol polivinílico, que promueve la endocardización, es decir, el crecimiento de tejido endotelial sobre la zona tratada.

La tecnología se probó en modelos animales preclínicos, incluyendo minicerdos Bama y ratas Sprague-Dawley, tanto en la fase aguda como en la crónica del estudio. Los resultados, publicados en Nature , demostraron que el magnetofluido se adaptó estrechamente a la estructura anatómica de la orejuela izquierda y produjo una cobertura endocárdica más uniforme y homogénea que los oclusores metálicos convencionales. Es importante destacar que las zonas tratadas permanecieron libres de trombos, lo que sugiere una mayor seguridad a largo plazo.

Al combinar la adaptabilidad de los líquidos con el control magnético y el curado in situ, los magnetofluidos podrían ofrecer un nuevo enfoque para las intervenciones cardiovasculares mínimamente invasivas. Esta tecnología podría reducir las complicaciones asociadas con los oclusores implantables actuales, a la vez que mejora los resultados a largo plazo. Los investigadores creen que esta estrategia podría impulsar las terapias intervencionistas de próxima generación y ampliar las posibilidades de los tratamientos basados en biomateriales en medicina cardiovascular.

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