Las válvulas de tejido pericárdico muestran estabilidad a largo plazo

Por el equipo editorial de Hospimedica en Español
Actualizado el 04 Sep 2001
Un estudio multicéntrico ha mostrado que los pacientes que recibieron una válvula de tejido cardiaco pericardial para reemplazar su válvula aórtica disfuncional han experimentado excelentes resultados a largo plazo, 17 años después de la implantación, con un bajo promedio de complicaciones. El estudio fue presentado por el Dr. Michael K. Branbury de la Fundación Clínica Cleveland (OH, EUA) en el primer encuentro bienal de la Sociedad de Enfermedad de la Válvula Cardiaca en Londres (Reino Unido).


El estudio involucró a 267 pacientes que recibieron implantes de válvula entre 1981 y 1983 y fueron evaluados anualmente durante ese tiempo. Entre los parámetros que los investigadores midieron estaban el volumen ventricular izquierdo, los gradientes de presión a través de la válvula, la velocidad, el tamaño de abertura de la válvula, y la presencia de cualquier regurgitación aórtica. Los pacientes también fueron evaluados por la mejoría o el deterioro a largo plazo. Esta evaluación mostró que mientras que muchos pacientes que antes de la operación habían obtenido la clasificación más severa, más de la mitad experimentaron una mejoría sostenida de uno a dos niveles.

Los implantes de válvula recibidos por todos los pacientese en el estudio fueron vávulas cardiacas Carpentier-Edwards Perimount hechas de pericardio bovino, de Edwards Lifesciences Corp. (Irvine, CA, EUA; www.edwards.com). "Las bioprótesis pericárdicas aórticas Carpentier-Edwards demuestran estabilidad hemodinámica excelente a los 17 años, con gradientes transvalvulares a largo plazo aceptables y regurgitación aórtica moderada,” dijo el Dr. Banbury. También anotó que las válvulas pericardiales deben ser consideradas apropiadas para pacientes más jóvenes.






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