Combinando el transplante hepático con la cirugía de bypass

Por el equipo editorial de Hospimedica en Español
Actualizado el 27 Dec 2004
Un estudio de cinco pacientes que tuvieron transplante hepático combinado con injerto de bypass arterial coronario (IBAC) ha mostrado que el procedimiento es seguro y efectivo, con tasas de mortalidad al año similares a aquellas de un transplante hepático solo.

Aunque el transplante hepático se ha convertido en una opción viable para los pacientes más viejos, los problemas cardiovasculares les pueden impedir recibir un hígado nuevo. En el mismo momento, algunos pacientes pueden someterse de manera segura a una cirugía de bypass pero experimentan una disminución rápida de la función hepática durante el procedimiento. Para solucionar este problema, los médicos realizaron la cirugía de bypass combinada con un transplante de hígado en cinco de tales pacientes. El procedimiento tomó aproximadamente 14 horas. Los investigadores que estudiaron los resultados concluyeron que el procedimiento es seguro y efectivo para pacientes seleccionados cuidadosamente.

Los cinco pacientes tenían una enfermedad hepática en estado terminal así como enfermedad arterial coronaria de tres vasos con la función ventricular izquierda conservada. La cirugía cardiaca fue realizada primero, excepto en los pacientes con cáncer hepático (para asegurar que el cáncer no se diseminara). Todos los pacientes sobrevivieron a la cirugía, pero uno murió cinco meses después, por complicaciones debidas a una infección por Hepatitis C. Otros pacientes tuvieron complicaciones que incluyeron efusión pericárdica requiriendo una re-operación, paro cardiaco, rechazo agudo, y neumonía. La estancia del paciente en cuidado intensivo varió de dos a 20 días. Los factores que contribuyeron a los resultados positivos fueron la selección cuidadosa del donante, mantener la herida del pecho abierta durante el transplante hepático para inspeccionar la hemostasia, y el monitoreo post-operatorio de los pacientes por ultrasonido.

"El CABG-OLT [transplante hepático ortotópico] debe ser ofrecido a los pacientes con enfermedad arterial coronaria severa que por otra parte serían OLT rechazados debido a sus factores cardiacos de riesgo”, concluyeron los autores. El estudio fue realizado por Alan Koffron, M.D., de la Universidad del Noroeste (Evanston, IL, EUA), y fue publicado en la edición de Noviembre de 2004 de la revista "Liver Transplantation”.




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