Régimen antirrechazo nuevo para los pacientes de trasplante

Por el equipo editorial de Hospimedica en Español
Actualizado el 18 Jun 2004
Un protocolo nuevo para combatir el rechazo en los pacientes con trasplante, ha mostrado que algunos pacientes pueden reducir sus medicamentos a una pastilla al día.

El enfoque nuevo es el único de su clase en incluir a los pacientes con trasplante de pulmón, en los que tales estudios son raramente realizados porque los pulmones son los más vulnerables al rechazo y al temor que reducir las drogas antirrechazo podría colocar a los pacientes en riesgo de muerte. El protocolo nuevo incluye una droga que suprime las células T, la cual es dada justo antes del trasplante. Después del trasplante, los pacientes son tratados con solo una droga antirrechazo, tacrolimus, la que es administrada a niveles reducidos. La prednisona es continuada después del trasplante pero a una dosis insignificante (5 mg en vez de 20 mg).

La lógica, es tratar a los pacientes con la menor medicación inmunosupresora posible después del trasplante mientras se previenen la lesiones del injerto por el sistema inmune del receptor. Desde Junio de 2002, más de 80 pacientes han sido tratados con el protocolo nuevo. Los resultados fueron reportados durante el Congreso Americano de Trasplantes (ATC) en Boston (MA, EUA) en Mayo de 2004 por Kenneth R. McMurray, M.D., profesor asistente de cirugía en la Escuela Médica de la Universidad de Pittsburgh (PA, EUA).

A los primeros 38 pacientes se les dio una droga pre-trasplante llamada Timoglobulina. La supervivencia al año de esos pacientes es del 87%. El resto de pacientes recibió Campath, que parece suprimir las células T más ampliamente y por un periodo de tiempo más largo. Veinticinco de los 38 pacientes con Timoglobulina tuvieron episodios de rechazo mayores o iguales al grado 2, en comparación con dos de los primeros 10 pacientes tratados con Campath. No hubo infecciones oportunistas o complicaciones en los pacientes tratados con Campath. La supervivencia total de los pacientes tratados con Timoglobulina es del 84% mientras que en el grupo tratado con Campath es del 98%.

"Estamos emocionados por esos resultados preliminares. Lo que queda por ver es si nuestro enfoque tendrá un impacto sobre el rechazo crónico”, dijo el Dr. McMurray.



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U. Pittsburgh Med. School

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