Los contaminantes ambientales pueden infiltrar la placenta durante el embarazo

Por el equipo editorial de HospiMedica en español
Actualizado el 19 Feb 2019
Investigadores del Instituto Karolinska (KI; Solna, Suecia), el Rigshospitalet (Copenhague, Dinamarca) y la Universidad de Copenhague (Dinamarca), realizaron un estudio para medir las concentraciones de PFAS específicos en embriones y fetos humanos, las placentas correspondientes y las muestras de suero materno derivadas de terminaciones electivas del embarazo y de casos de muerte fetal intrauterina. En total, se incluyeron 78 embriones y fetos de 7 a 42 semanas de gestación para un total de 225 órganos fetales, junto con 71 placentas y 63 muestras de suero materno. Las concentraciones de PFAS se analizaron por cromatografía líquida/espectrometría de masas de triple cuadrúpolo.

Los resultados revelaron que las concentraciones de PFAS en el tejido embrionario/fetal eran más bajas que en el suero materno, pero similares a las concentraciones en la placenta. La carga total de PFAS fue mayor en el tejido pulmonar en las muestras del primer trimestre y en el hígado en las muestras del segundo y tercer trimestre. La carga fue menor en las muestras del SNC, independientemente de la edad fetal. Los investigadores encontraron que las proporciones placenta : suero materno aumentaron durante la gestación, lo que sugiere una bioacumulación en la placenta y que las proporciones fueron mayores en los embarazos con fetos masculinos. El estudio fue publicado el 24 de enero de 2019 en la revista Environment International.

Imagen: Un estudio nuevo revela que los químicos industriales, llamados sustancias perfluoroalquílicas (PFAS, por sus siglas en inglés), utilizados en muchos productos de consumo, pasan a través de la placenta y se acumulan en el tejido fetal (Fotografía cortesía de NewsMedicalNet).

“La principal fuente de sustancias PFAS en la actualidad son los alimentos, en forma de pescado, leche, carne y huevos, o en el agua potable, si se encuentra en un área contaminada”, dijo la autora principal, Pauliina Damdimopoulou, PhD, del departamento de ciencias clínicas, intervención y tecnología, en el KI. “Los ingerimos como un cóctel de sustancias que también pueden interactuar entre sí. Estaría en línea con el principio de precaución en la restricción de sustancias químicas para asegurarse de que todas las sustancias PFAS desaparezcan de nuestra sociedad”.

El grupo PFAS comprende miles de productos químicos de fabricación humana con cadenas alquílicas en las que los átomos de flúor reemplazan a los átomos de hidrógeno, formando fuertes enlaces de carbono-flúor resistentes a la degradación. Gracias a sus propiedades resistentes al agua y a la grasa, se utilizan en todo, desde sartenes y envases de alimentos hasta ropa, productos de limpieza y espumas contra incendios. Muchos PFAS están regulados debido a sus propiedades bioacumulativas y la toxicidad para la reproducción, y uno, el ácido perfluorooctanosulfónico (PFOS) fue prohibido por la Unión Europea en 2008.

Enlace relacionado:
Instituto Karolinska
Rigshospitalet
Universidad de Copenhague




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