El enfriamiento disminuye la lesión cerebral debida al paro cardiaco
Por el equipo editorial de Hospimedica en Español
Actualizado el 23 Jul 2003
Dos estudios grandes nuevos han mostrado que enfriar la temperatura corporal por debajo del nivel normal ayuda a prevenir el daño cerebral después del ataque cardiaco. Los hallazgos fueron anunciados en una publicación asesora publicada por la Asociación Americana de Cardiología (AHA, Dallas, TX, EUA) en la edición del 8 de Julio de 2003 de la revista "Circulation”.Actualizado el 23 Jul 2003
Los pacientes que sobreviven a un ataque cardiaco que dura más de unos pocos minutos con frecuencia sufren de lesión cerebral porque el oxígeno no llega al cerebro. La idea de enfriar el cuerpo para ayudar a prevenir el daño no es nueva, pero hasta ahora no había evidencia firme de un beneficio. En los estudios nuevos, los pacientes con paro cardiaco fueron "auto-seleccionados”, lo que significa que no hubiera otra causa, y que no hubieran tenido un estado comatoso por más de una hora, con una buena presión sanguínea restablecida por la defibrilación.
Un estudio europeo incluyendo 273 pacientes mostró que el 55% de los pacientes que no recibieron enfriamiento murieron después del paro cardiaco, en comparación con 42% de los que sí recibieron el tratamiento. Los resultados de un estudio en Australia mostraron aún mejores resultados. En un estudio de 67 pacientes, 68% de los pacientes sin enfriamiento murieron en comparación con solo el 51% de los tratados. Los médicos en el estudio europeo usaron un colchón especial con una cubierta que soplaba aire sobre el cuerpo y usaron bolsas de hielo, si era necesario para enfriar a las víctimas por 24 horas. En un estudio australiano, los paramédicos aplicaron paquetes con hielo en la cabeza y los torsos de los pacientes.
Según Jerry P. Nolan, M.D., autor principal de la declaración, el procedimiento de enfriamiento, que ayuda a disminuir la temperatura corporal entre 89.6-93.2 O F, debe ser iniciado tan pronto como sea posible después de la resucitación exitosa y continuada por 12-24 horas. "Lo que es tan excitante acerca de esos estudios nuevos es que mostraron que aún si enfriamos el cerebro después de que la suplencia de oxígeno había sido cortada, la gente estuvo mejor”
La terapia de enfriamiento resulta en un riesgo ligeramente incrementado de hemorragia, infección, y ritmos cardiacos anormales, anotó el Dr. Nolan. Son necesarios estudios futuros para determinar que otros grupos de pacientes con paro cardiaco podrían beneficiarse del tratamiento de enfriamiento. Las recomendaciones nuevas están basadas en los hallazgos de la Advanced Life Support Task Force del International Liaison Committee on Resuscitation (ILCOR), del cual el Dr. Nolan es co-presidente.
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