Un biológico de plaquetas liofilizadas reduce la hemorragia tras una lesión cerebral traumática

Por el equipo editorial de HospiMedica en español
Actualizado el 07 May 2026

El traumatismo craneoencefálico (TCE) provoca hemorragia intracraneal inmediata y, días después, edema cerebral que puede agravar rápidamente la lesión neurológica. Las opciones farmacológicas eficaces para controlar estos procesos son limitadas, por lo que la cirugía se convierte en el principal recurso cuando aumenta la presión arterial.

La carga clínica es considerable, ya que el TCE es una de las principales causas de muerte en personas menores de 44 años. Para abordar este problema, los investigadores han desarrollado un fármaco biológico derivado de plaquetas, estable a temperatura ambiente, destinado a reducir la fuga vascular y la hemorragia tras un TCE.


Imagen: las plaquetas contienen muchos factores potentes además de la coagulación, y una nueva investigación sugiere que un producto de plaquetas secas concentra estos componentes, lo que lo hace más efectivo que las plaquetas mismas (fotografía cortesía de Shutterstock)

Investigadores de la Universidad de California en San Francisco (UCSF) evaluaron un producto de plaquetas liofilizadas llamado trombosomas, creado originalmente para controlar hemorragias en entornos de combate. Esta formulación se obtiene secando plaquetas con trehalosa, lo que preserva componentes bioactivos clave y proporciona una vida útil de hasta cinco años, en comparación con los siete días de las plaquetas de donantes.

Las plaquetas frescas se utilizan ampliamente para el control de hemorragias y el apoyo perioperatorio, pero no se ha demostrado su eficacia en el traumatismo craneoencefálico. Ningún producto de plaquetas conservadas ha sido aprobado para uso humano.

Desde un punto de vista mecanicista, el análisis de los trombosomas reveló altos niveles de una proteína que activa un receptor en las células endoteliales vasculares. Esta interacción estabilizó la barrera hematoencefálica y redujo su permeabilidad in vitro. El equipo demostró estos efectos en monocapas de células endoteliales y en modelos tridimensionales de organoides de vasos sanguíneos.

La validación in vivo en ratones demostró que la administración del fármaco una hora o un día después de una lesión cerebral experimental redujo la hemorragia intracraneal y la permeabilidad vascular. El tratamiento también disminuyó la neuroinflamación, un factor que contribuye al edema cerebral tardío. Los hallazgos se publican en la revista Blood.

El producto ya se encuentra en ensayos clínicos de fase II para trastornos hemorrágicos, lo que indica una demostración previa de su seguridad en humanos, y esto podría acelerar las pruebas clínicas para el traumatismo craneoencefálico.

“En algunos casos, los cirujanos extirpan parte del cráneo para aliviar la presión, pero no existe ningún fármaco que trate eficazmente la inflamación o edema cerebral de forma directa”, afirmó Shibani Pati, MD, Ph.D., directora del Centro de Investigación en Medicina Transfusional y Terapias Celulares de la UCSF y autora principal del artículo. “Nos entusiasmó comprobar la facilidad con la que este producto reforzó los vasos sanguíneos dañados en el cerebro”.

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UCSF Center for Research Transfusion Medicine and Cell Therapies


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