La presión del pulso durante el ejercicio diagnostica la enfermedad cardíaca
Por el equipo editorial de Hospimedica en Español
Actualizado el 26 Sep 2001
Un estudio ha demostrado que la presión alta del pulso –la diferencia entre la presión arterial sistólica y la diastólica durante el ejercicio está asociada a una disfunción del lecho de las células endoteliales de los vasos sanguíneos y es una marcador más exacto de enfermedad cardíaca que la presión del pulso durante el reposo. Realizado por investigadores en la Escuela Universitaria de Medicina Johns Hopkins, el estudio fue presentado en la reunión anual de la Asociación Americana de Rehabilitación Cardiovascular y Pulmonar en Minneápolis, MN (EUA). Actualizado el 26 Sep 2001
Los investigadores evaluaron a 35 adultos, entre 55-75 años de edad, por lo demás sanos, que tenían hipertensión ligera no tratada. La presión de pulso fue medida durante cuatro o cinco visitas por lo menos una cada semana, y esas medidas fueron comparadas con las mediciones de la presión de pulso durante pruebas de "banda continua” de máximo esfuerzo. Los investigadores también utilizaron ultrasonido para medir qué tan bien se expandirían los vasos en los brazos de los sujetos en respuesta al estrés.
Las células endoteliales controlan la capacidad de los vasos sanguíneos para dilatarse, lo que permite que fluya más sangre durante los períodos de estrés. La presión de pulso aumentada es también un indicador de la rigidez del vaso sanguíneo, lo que puede ser un marcador de enfermedad cardíaca temprana. Los estudios recientes han mostrado que la presión de pulso alta es el factor principal de riesgo para la enfermedad cardiovascular en los ancianos.
"Con la presión de pulso más alta en respuesta al ejercicio, es más probable que el paciente tenga vasos sanguíneos que no se expandan,” dijo Kerry J. Stewart, Ed. D., autor principal del estudio y director de rehabilitación cardiaca y de fisiología clínica del ejercicio en Hopkins.
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Johns Hopkins