Agente hemostático en polvo pulverizable detiene el sangrado en un segundo
Actualizado el 13 Jan 2026
La hemorragia no controlada sigue siendo la principal causa de muerte prevenible por lesiones. La pérdida rápida de sangre puede ser fatal en cuestión de minutos, especialmente cuando las heridas son profundas, irregulares o difíciles de comprimir. Los parches hemostáticos existentes suelen ser ineficaces en estas situaciones y pueden resultar poco prácticos en entornos hostiles. Una nueva investigación presenta un polvo pulverizable que puede detener el sangrado en un segundo, lo que representa un avance potencial para la atención de emergencias, especialmente en zonas con escasez de atención médica.
Un equipo interdisciplinario de investigadores del Instituto Coreano de Ciencia y Tecnología Avanzada (KAIST; Daejeon, Corea del Sur) ha diseñado un agente hemostático en polvo optimizado para la medicina de emergencia. El agente se transforma rápidamente en una barrera de hidrogel resistente al entrar en contacto con la sangre, lo que permite un sellado inmediato de la herida sin necesidad de una preparación compleja.
Los investigadores se centraron en superar las limitaciones de los productos hemostáticos planos basados en parches mediante la creación de un polvo fluido, adecuado para heridas profundas e irregulares. La formulación, conocida como polvo AGCL, combina materiales de origen natural como el alginato y la goma gellan, que experimentan una gelificación ultrarrápida en presencia de iones de calcio. Además, incorpora quitosano, que potencia la coagulación biológica mediante su interacción con los componentes de la sangre. La estructura tridimensional interna del polvo se diseñó para maximizar la absorción y la adhesión sanguínea.
El polvo de AGCL gelificó en aproximadamente un segundo tras su aplicación y absorbió más de siete veces su propio peso en sangre. Demostró un excelente sellado bajo sangrado a alta presión, con una fuerza adhesiva superior a 40 kPa, superando a los agentes hemostáticos comerciales. Las pruebas de seguridad mostraron baja hemólisis, alta viabilidad celular y una potente actividad antibacteriana. En modelos animales, el polvo redujo el tiempo de sangrado, promovió la regeneración tisular y contribuyó a la recuperación normal de los órganos sin toxicidad sistémica.
El agente hemostático mantuvo su eficacia hasta dos años en condiciones de temperatura ambiente y alta humedad, lo que lo hace adecuado para su almacenamiento y despliegue rápido en entornos con recursos limitados. Esta tecnología podría utilizarse ampliamente en medicina de emergencia, atención traumatológica y respuesta humanitaria, donde el control rápido de hemorragias es crucial.
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KAIST