Corazones criopreservados pueden recobrar su función después de ser descongelados

Por el equipo editorial de Hospimedica en Español
Actualizado el 18 Jul 2008
Un nuevo estudio ha demostrado la factibilidad de recobrar la función, la integridad estructural, y la producción de energía en corazones de rata aislados después de congelar y descongelar el órgano.

Investigadores del Centro Médico de la Universidad Hadassah-Hebrew (Jerusalén, Israel) aislaron corazones de rata que luego fueron conectados a un aparato Langendorff. Después de perfusion normotérmica, se indujo la cardioplegía por frío seguida por perfusión con un agente crioprotector. Los corazones fueron congelados a -8 ºC por 45 minutos, descongelados, y re-perfundidos durante 60 minutos. Al examen, todos los corazones congelados y descongelados recuperaron la actividad eléctrica normal. El contenido medio de hielo a -8 ºC, fue de 64,36%. El uso del etilenglicol al 10% para la crioprotección produjo la recuperación del 49,7% de la presión ventricular positiva derivada en el tiempo (+dP/dt), 48,0% de la presión ventricular negativa derivada en el tiempo (-dP/dt), 65,2% del flujo coronario, y 50,4% de la presión ventricular izquierda desarrollada. Los corazones en este grupo mantuvieron el 81,3% de viabilidad en comparación con 69,3% en los corazones control que se mantuvieron a 0 ºC durante el mismo tiempo. Los almacenamientos de energía –representados por adenosina trifosfato (ATP) y fosfocreatina—fueron agotados a 12,2 micromoles/g y 22,5 micromoles/g, respectivamente, en comparación con 19,0 micromoles/g y 36,6 micromoles/g respectivamente en los corazones control. La integridad de las fibras musculares y los organelos intracelulares después del descongelamiento y la reperfusión fue demostrada por microscopía electrónica. El estudio fue publicado en la edición de Marzo de 2008 de la revista Journal of Thoracic and Cardiovascular Surgery.

La tecnología, desarrollada por Core Dynamics (Rockville, MD, EUA), incluye una técnica de congelación dimensional para controlar la proliferación de la cristalización del hielo. El método nuevo permite la recuperación de la función del corazón intacto de rata después del congelamiento a -8 ºC, una temperatura a la que el 60% del agua tisular es congelada. El proceso se está usando actualmente para la preservación de conectores osteocondriales con células vivas de cartílago para tratar las lesiones de rodilla en los pacientes europeos orientales. La compañía también tiene trabajos en progreso para evaluar el congelamiento y la recuperación de ovarios, arterias coronarias, y varios tipos de células.

"Esos resultados son muy alentadores”, dijo el autor principal Profesor Amir Elami, M.D., del departamento de cirugía cardiotorácica de Hadassah. "Creemos que este logro llevará a un momento en el que podamos depositar los órganos criopreservados en bancos de órganos bien manejados, y tener tiempo amplio para asegurar que tengamos el mejor compatible para la mayoría de los pacientes con necesidad crítica”.

Uno de los temas más difíciles para los pacientes que necesitan transplantes de órgano es la escasez tremenda de donadores de órganos. Con la donación de un corazón humano, un proveedor de salud está restringido a solo unas pocas horas desde la recolección, transporte, y tiempo de transplante, lo que precluye el apareamiento donante-receptor entre localizaciones remotas. Esto crea un riesgo de mala correspondencia inmunológica donante-receptor y aumenta la probabilidad de rechazo del órgano. La capacidad de prolongar la vida útil de los órganos donados permitiría tiempo para el apareamiento inmunológico mejorado donante-receptor, ayudando a disminuir las tasas de rechazo y reducir la intensidad de los tratamientos de inmunosupresión después del transplante.


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Hadassah-Hebrew University Medical Center
Core Dynamics

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