Niveles bajos de vitamina D están relacionados con riesgo aumentado de EAP

Por el equipo editorial de Hospimedica en Español
Actualizado el 27 May 2008
Los niveles bajos de vitamina D pueden estar asociados con un riesgo aumentado de enfermedad arterial periférica (EAP), de acuerdo con un nuevo estudio.

Investigadores del Colegio de Medicina Albert Einstein (Nueva York; NY, EUA) analizaron los datos de una encuesta nacional midiendo los niveles de vitamina D en 4.839 adultos estadounidenses, y correlacionaron los resultados con la prevalencia de EAP. Los investigadores también midieron los factores de riesgo para EAP como son los niveles de colesterol, la diabetes, la presión sanguínea (PS), y marcadores inflamatorios como la proteína C reactiva, y el índice braquial, una herramienta de tamización que mide el flujo sanguíneo a las piernas.

Los investigadores encontraron que los niveles más altos de vitamina D se correlacionaron con una incidencia menor de EAP. En los participantes con los niveles más altos de vitamina D—más de 29,2 nanogramos por mililitro (ng/mL)--solamente 3,7% tenía EAP. Entre aquellos con los niveles más bajos—menos de 17,8 ng/mL—8,1% tenía EAP. Después de ajustar para edad, sexo, raza, y problemas de salud coexistentes, los investigadores encontraron que los adultos en el grupo de vitamina D más baja tenía una prevalencia 64% más alta de EAP en comparación con aquellos con los niveles más altos de vitamina D; por cada 10-ng/mL más bajos en los niveles de vitamina D, había un 29% de riesgo más alto de EAP. Los investigadores afirmaron que esto no significa que la vitamina D esté teniendo un efecto protector en sí misma, aunque esta es una hipótesis. También es posible que los niveles más altos de vitamina D puedan ser un marcador de otras prácticas saludables (como ingerir una dieta más sana o involucrarse en más actividad física) lo que puede estar relacionado con la exposición al sol. El estudio fue presentado durante la Conferencia anual de Ateroesclerosis, Trombosis, y Biología Vascular de la Asociación Americana del Corazón (AHA), realizada en Abril de 2008 en Chicago (IL, EUA).

"En los animales, la vitamina D tiene actividad antiinflamatoria”, dijo el autor principal Michal Melamed, M.D., M.H.S., un profesor asistente de medicina y epidemiología. "Además, en ratones, la vitamina D es un regulador de una de los sistemas hormonales que afecta la presión sanguínea. Las células en los vasos sanguíneos del cuerpo tienen receptores para la vitamina D, de manera que la vitamina D puede tener efectos directos sobre los vasos, aunque esto no se ha estudiado mucho”.

"Se ha pensado que otras vitaminas ayudan a prevenir la enfermedad cardiovascular, como la vitamina E, que no fue exitosa después de ser probada en un ensayo clínico aleatorio”, añadió el Dr. Melamed. "Por lo tanto, no recomendaríamos a la gente empezar a tomar suplementos de vitamina D sin hablar con sus médicos. Sin embargo, recomendamos comer una dieta balanceada. Las personas obtienen vitamina D por medio de la exposición al sol o de los alimentos, especialmente pescado y leche fortificada y otros alimentos fortificados”.

La vitamina D, o 25-hidroxi vitamina D, es convertida por el cuerpo en una hormona que fortalece los huesos. La deficiencia severa de vitamina D puede causar enfermedades como raquitismo en los niños. Los científicos están solo empezando a explorar la relación entre la 25-hidroxi vitamina D y la enfermedad cardiovascular.





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Albert Einstein College of Medicine

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