Usando biosondas a nanoescala, calentadas, para destruir las células cancerosas del seno
Por el equipo editorial de Hospimedica en Español
Actualizado el 03 May 2007
Se han desarrollado biosondas minúsculas que pueden ser usadas con calor terapéutico concentrado molecularmente para destruir las células malignas del cáncer del seno—sin dañar el tejido sano vecino. Actualizado el 03 May 2007
Muchos investigadores han evaluado el uso del calor para tratar el cáncer, pero "la incapacidad de depositar dosis efectivas de calor en un tumor sin aplicar calor similar al tejido sano normal ha prevenido el uso clínico diseminado”, dijo la Dra. Sally J. DeNardo, profesora de medicina interna y radiología con la Escuela de Medicina de la Universidad de California-Davis (UC Davis; Sacramento, EUA). "Nuestro estudio animal, que combinó las ciencias de la nanotecnología orientadas al futuro y la imagenología molecular, muestra que un método para aplicar ablación térmica—remover o destruir células cancerosas usando calor—es factible”, añadió la codirectora de la sección de radiodiagnóstico y terapia de la universidad. "Este estudio emocionante, combinando anticuerpos radiomarcados con nanopartículas o bioprocesos, suministra un enfoque nuevo para dirigir la ablación térmica específicamente a las células tumorales”, observó.
La Dra. DeNardo enfatizó en que este tratamiento de calor está aún en la etapa preclínica de desarrollo, habiendo sido usada solamente en ratones de laboratorio; se necesitará que se realicen estudios adicionales con pacientes con cáncer. El estudio fue publicado en la edición de Marzo de 2007 de la revista "Journal of Nuclear Medicine”.
Científicos de la UC Davis y Triton Biosystems, Inc. (Chelmsford, MA, EUA) inyectaron trillones de biosondas conteniendo hierro magnético en el torrente sanguíneo de un ratón de laboratorio que padecía un cáncer humano. Las nanosondas de hierro magnéticas, de las cuales más de 10.000 pueden adaptarse al final de un alfiler recto, están escondidas en polímeros y azúcares, haciéndolas virtualmente invisibles para el sistema inmune del cuerpo. Los anticuerpos (unidos con una sustancia radioactiva) sobre esas sondas se unieron a los receptores sobre la superficie de las células tumorales. El calor de las sondas puede ser activado y controlado mediante un campo magnético desde fuera del cuerpo. Aplicando un campo magnético alterno al área del tumor, las esferas magnéticas alteraron las polaridad cientos de veces por segundo y crearon calor. Este calor debilitó y destruyó las células cancerosas. Al desactivar el campo magnético, las biosondas se enfriaron y salieron del cuerpo.
La Dra. DeNardo, comentó: "Usando calor, junto con nanopartículas y un anticuerpo radiomarcado, nuestra imagenología cuantitativa dirigió, e hizo más segura, la aplicación y el desarrollo de la terapia para el cáncer. Esta técnica pudo unir otras terapias de cáncer, especialmente para cánceres que son difíciles de tratar ahora, como el cáncer de seno y el melanoma metastásico”.
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University of California-Davis
Triton Biosystems