La arritmia es peligrosa en los niños con infarto
Por el equipo editorial de Hospimedica en Español
Actualizado el 02 Oct 2006
La fibrilación ventricular ocurre en los niños con más frecuencia de lo que comúnmente se creía, y el momento del inicio de los ritmos anormales es crucial, de acuerdo con un estudio pediátrico nuevo.Actualizado el 02 Oct 2006
Un equipo de investigación del registro nacional de resucitación cardiopulmonar (RCP) de la Asociación Americana de Cardiología (AHA) analizó las historias clínicas de más de 1.000 niños con infartos cardiacos mientras estaban hospitalizados. De los 1.005 niños que sufrieron infartos en el hospital, 272 pacientes tenían FV o taquicardia (latidos cardiacos rápidos) documentadas, que requirieron choques en algún momento del infarto. En 104 de esos pacientes, la FV o la taquicardia ocurrieron inicialmente, mientras que en 149 pacientes ocurrió en un momento posterior durante el infarto. De los niños con ritmos anormales iniciales, 35% sobrevivió a la salida del hospital, en comparación con el 11% de los niños con ritmos anormales ulteriores.
El grupo más grande de pacientes con infarto cardiaco, 733 niños, no tenía FV o taquicardia documentadas. Una mayoría del grupo, 602 pacientes, eran conocidos por tener asistolia (ausencia de contracciones cardiacas) o no tener pulso al inicio del infarto. Este grupo tuvo resultados intermedios: 27% sobrevivió a la salida del hospital. Esos hallazgos fueron publicados en la edición del 1 de Junio de 2006 de la publicación "New England Journal of Medicine”
"Este estudio intrahospitalario trascendental desafía los paradigmas prevalentes en el cuidado crítico cardiaco pediátrico”, dijo el autor principal Robert A. Berg, M.D., del Centro de Investigación Pediátrico Steele de la Universidad de Arizona (Tucson, EUA). "Aprendimos que los infartos cardiacos debidos a ritmos iniciales tratables con choque, con frecuencia tienen buenos resultados, mientras que los infartos cardiacos con ritmos para choque que se desarrollan durante la resucitación, típicamente tienen resultados malos. Ahora tenemos que aprender qué podemos hacer para mejorar los resultados de los últimos casos”.
Los autores resaltan que, aunque los resultados pueden variar, la mayoría de los niños con infarto cardiaco no sobreviven a la salida del hospital. Sin embargo, enfatizan que la RCP y el soporte vital avanzado ciertamente no son vanos, aún entre el grupo con los resultados peores—niños con FV y taquicardia posteriores.
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University of Arizona