Dar oxígeno puede ser nocivo
Por el equipo editorial de Hospimedica en Español
Actualizado el 02 Oct 2005
Los paramédicos y los médicos que les dan oxígeno a sus pacientes pueden hacer más daño que beneficio, de acuerdo con una investigación nueva publicada en la edición de Julio de la revista "Chest”, una publicación de cuidado crítico y cardiopulmonar. Actualizado el 02 Oct 2005
Dar oxígeno puro a un paciente puede reducir el flujo sanguíneo a los órganos y tejidos por la ventilación aumentada, que "saca” todo el dióxido de carbono y contrae los vasos sanguíneos, según los coautores Dr. Steve Iscoe, un fisiólogo respiratorio en Kingston (Canadá), y el Dr. Jospeh Fisher, del departamento de anestesia en el Hospital General de Toronto (Canadá). Sin embargo, hay una solución simple. Si se añade dióxido de carbono, los vasos sanguíneos se dilatan, lo que incrementa el flujo sanguíneo y causa que más oxigenación alcance los tejidos en áreas claves como el cerebro y el corazón.
"Es desconcertante que una idea simple como esta haya recibido tan poca atención de los médicos”, observó el Dr. Iscoe. Aunque ha habido preocupación con respecto a la posibilidad de que los pacientes reciban demasiado dióxido de carbono, el Dr. Iscoe, apunta que los diseños nuevos de las máscaras de oxígeno permiten el monitoreo preciso de los niveles de dióxido de carbón aplicados o, de manera infalible, previenen la inhalación del dióxido de carbono.
El Dr. Iscoe ve beneficios particulares de la aplicación del oxígeno mejorado para los pacientes con infartos, apoplejía, envenenamiento por monóxido de carbono, heridas, úlceras del pie y para incrementar el flujo sanguíneo cerebral a los fetos durante los procedimientos de nacimiento difícil.
"La reducción en la aplicación de oxígeno a los fetos, el cerebro, el corazón, y otros tejidos corporales que deben ser inducidos por la administración de oxígeno es, como este artículo apunta, largamente ignorada aún por los especialistas en respiración, como yo”, anotó el Dr. Peter Macklem, profesor emérito de medicina de la Universidad McGill (Montreal, Canadá). "La magnitud del riesgo debe ser cuantificada ahora mediante ensayos clínicos apropiados”.
Enlaces relationados:
Toronto General Hospital