Apuntando a un nuevo súper-sitio de anticuerpos clave para la inmunidad a la COVID-19

Por el equipo editorial de HospiMedica en español
Actualizado el 24 Mar 2021
Los anticuerpos de pacientes recuperados han mostrado reconocer un sitio menos conocido en el virus SARS-CoV-2 y bloquear la infección en estudios de laboratorio.

Científicos de la Facultad de Medicina de la Universidad de Washington (Seattle, WA, EUA) así como de Humabs Biomed SA, una filial de Vir Biotechnology (San Francisco, CA, EUA) ha descubierto que una región menos-estudiada del virus SARS-CoV-2 es reconocida por anticuerpos que luchan contra la infección de la COVID-19. Esos anticuerpos fueron identificados en muestras de sangre de pacientes anteriormente infectados, y se descubrió que impiden que el virus infecte las células.

Imagen: Anticuerpos potentes (mostrados en rojo, púrpura, turquesa y blanco) se adhieren a una región llamada el dominio N-terminal en el coronavirus pandémico (Fotografía cortesía de Vir Biotechnolog & Veesler Lab)

La proteína Spike del coronavirus es la llave que abre la puerta a la célula, y los anticuerpos se ligan a la proteína Spike que interfiere con esta función. Se le ha prestado mucha atención para estudiar a los anticuerpos que se enfocan en el dominio unión-receptor en la proteína Spike del coronavirus. El dominio unión-receptor de la Spike es responsable de activar la fusión del virus con la célula huésped para lograr una absorción. Sin embargo, algunos de los anticuerpos de pacientes recuperados bloquearon la coronavirus uniéndose a un lugar diferente en la proteína Spike viral: el dominio N-terminal. Esos anticuerpos son tan fuertes como aquellos que se ligan al dominio unión-receptor, muestra un estudio reciente.

Usando criomicroscopía de electrones (crioEM) para mapear dónde se adhieren esos anticuerpos se demostró que todos los anticuerpos que previenen la infección se adhieren a un solo lugar en el dominio N-terminal. La investigación demostró que esos anticuerpos protegieron a hámster sirios del SARS-COV-2, el coronavirus que causa el COVID 19 en las personas. Hallazgos recientes adicionales indican que el virus se defiende lentamente de esos anticuerpos que las personas están adquiriendo. El virus se adapta a esos anticuerpos acumulando mutaciones que le ayudan a escapar de ellos, convirtiéndose en las tan conocidas variantes-preocupantes. Algunas de esas variantes, como aquellas que se detectaron primero en el Reino Unido y Suráfrica, contienen mutaciones que parecen hacer al virus menos vulnerable al poder neutralizante de los anticuerpos contra el dominio N-terminal.

Los investigadores creen que investigar esos mecanismos de escape a la neutralización releva algunas vías no convencionales en las que el dominio N-terminal en el virus adquiere resistencia al anticuerpo, y el por qué las variantes del dominio N- terminal merecen una vigilancia más estrecha. Los anticuerpos del dominio N-terminal en este estudio fueron derivados de células B de memoria, que son leucocitos que pueden reconocer persistentemente un patógeno anteriormente encontrado y relanzar una respuesta inmune. Los anticuerpos específicos del dominio N-terminal probablemente actúan en conjunto con otros anticuerpos para desencadenar un levantamiento de múltiples frentes contra el coronavirus. Los anticuerpos del dominio N-terminal parecen inhibir la fusión virus-célula. En conjunto, otra parte del anticuerpo, llamada fragmento constante, podría también activar algunos otros enfoques del cuerpo para eliminar el virus.

Continuar la investigación sobre los anticuerpos neutralizantes del dominio N-terminal puede llevar a fármacos antivirales terapéuticos y preventivos para la COVID-19, así como informar sobre el diseño de vacunas nuevas o la evaluación de las existentes. Por ejemplo, los pacientes que se han recuperado de la COVID-19 y más tarde recibieron una primera dosis de una vacuna mRNA podrían experimentar un refuerzo en sus anticuerpos neutralizantes del dominio N-terminal. Por otra parte, un coctel de anticuerpos que se enfoquen en diferentes dominios críticos en el coronavirus podría ser también un enfoque prometedor a examinar para ver si proporciona una protección amplia contra las cepas variantes.

Los medicamentos antivirales, explican, se espera que desempeñen un papel en el control de la enfermedad durante la pandemia en curso. Probablemente sean particularmente útiles, según los investigadores, para las personas no vacunadas y para aquellos que no obtuvieron una respuesta inmune suficiente de sus vacunas. Los antivirales podrían también probar ser vitales cuando la inmunidad de la infección anterior o de la vacunación disminuya, o cuando emerjan cepas mutantes que rompan el escudo de la vacunación.

“Este estudio muestra que los anticuerpos dirigidos NTD juegan un papel importante en la respuesta inmune al SARS-CoV-2 y parecen contribuir a una presión selectiva clave para la evolución viral y la emergencia de variantes”, dijo David Veesler, profesor asociado de Bioquímica de la Facultad de Medicina de la Universidad de Washington.

Enlace relacionado:
Facultad de Medicina de la Universidad de Washington
Vir Biotechnology


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