PET/RM y EEG integrados mejoran localización prequirúrgica en epilepsia focal pediátrica
Actualizado el 17 Sep 2026
La epilepsia focal, en la que las crisis se originan en una región cerebral discreta, requiere una localización precisa de la lesión antes de la cirugía. Muchos niños tienen una resonancia magnética (RM) negativa o no concluyente, lo que complica la planificación prequirúrgica y retrasa el tratamiento definitivo. Una identificación más precisa de la corteza epileptógena podría reducir las pruebas invasivas y orientar el tratamiento.
Un nuevo estudio muestra que la tomografía por emisión de positrones/resonancia magnética (PET/RM), integrada con electroencefalografía (EEG), mejora la detección prequirúrgica de lesiones en la epilepsia focal pediátrica con RM negativa.
En el número de agosto de The Journal of Nuclear Medicine, los investigadores evaluaron la PET/RM con fluorodesoxiglucosa marcada con flúor-18 (18F-FDG) dentro de un flujo de trabajo prequirúrgico estructurado que incluía la correlación con el EEG. La investigación contó con la experiencia de la Universidad-Hospital de Padua. La cohorte abarcó a niños menores de seis años, abordando una población para la que la logística de la imagen y la anestesia es especialmente desafiante.
El estudio retrospectivo analizó a 79 pacientes de 18 años o menos con epilepsia focal, RM previa no diagnóstica o no concluyente y evaluación quirúrgica en curso. La revisión avanzó por fases definidas: reevaluación de la RM previa; lectura enmascarada de las imágenes de RM obtenidas con PET/RM; interpretación conjunta de la PET y la RM co-registradas por médicos de medicina nuclear y neurorradiología; y verificación frente al EEG. Este proceso paso a paso se diseñó para determinar si la información metabólica podía poner de manifiesto malformaciones sutiles que se pasaban por alto en la imagen anatómica.
Los resultados mostraron un rendimiento diagnóstico adicional de las lecturas combinadas. La interpretación conjunta de PET/RM identificó a 46 niños como PET positiva/RM positiva y a 24 como PET positiva/RM negativa, mientras que ocho fueron PET negativa/RM negativa. En comparación con el EEG en la fase final de verificación, la concordancia PET positiva/RM positiva mostró una alta precisión para la identificación de lesiones, en particular de displasia cortical focal. Estos hallazgos aclararon los objetivos de la intervención en los casos en que la imagen estructural por sí sola había sido insuficiente.
Los patrones metabólicos estratificaron a los pacientes en dos grupos. En uno, la hipometabolismo impulsó una reevaluación cuidadosa de la RM que reveló anomalías estructurales. En el otro, los cambios hipometabólicos fueron leves y la RM siguió siendo no contributiva pese a una revisión detallada, con datos clínicos y del EEG a menudo discordantes, características que redujeron la candidatur a cirugía resectiva. Con base en los datos clínicos, del EEG y de imagen integrados, 24 pacientes se sometieron a cirugía y cinco a termocoagulación; a los dos años de seguimiento, el 76% estaba libre de crisis.
"Sabemos que la PET/RM es una herramienta de imagen beneficiosa para los pacientes con epilepsia; sin embargo, la literatura científica actual es limitada porque mezcla sujetos pediátricos y adultos. En nuestro estudio, buscamos aclarar el papel de la PET/RM en la evaluación prequirúrgica de la epilepsia pediátrica, incluso en niños muy pequeños", dijo Diego Cecchin, M.D., director de la Unidad de Medicina Nuclear y de la Escuela de Posgrado de Medicina Nuclear en el Departamento de Medicina de la Universidad-Hospital de Padua, en Italia.
"Estos hallazgos ponen de relieve el importante papel de la imagen molecular y la medicina nuclear en la evaluación de niños con epilepsia focal, y demuestran que la PET/RM puede utilizarse de forma segura y fiable incluso en pacientes muy jóvenes", dijo Concetta Luisi, M.D., neuróloga pediátrica y epileptóloga de la Unidad de Neurología, Epilepsia y Trastornos del Movimiento del Hospital Pediátrico Bambino Gesù de Roma, Italia.
"A medida que haya más datos disponibles, este enfoque podría ayudar a los clínicos a identificar a los niños con mayor probabilidad de beneficiarse de la cirugía de la epilepsia, comprender mejor patrones distintos del metabolismo cerebral y mejorar la integración de los hallazgos de imagen con los datos clínicos y del EEG para orientar las decisiones terapéuticas", añadió la Dra. Luisi.
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University-Hospital of Padova