Bypass coronario mínimamente invasivo ofrece alternativa más segura a la cirugía a corazón abierto
Actualizado el 19 Jan 2026
La obstrucción de la arteria coronaria es una complicación poco frecuente pero a menudo mortal del reemplazo valvular cardíaco, especialmente en pacientes con anatomía compleja o intervenciones cardíacas previas. En estos casos, la cirugía de bypass a corazón abierto tradicional puede resultar demasiado arriesgada o no ser viable.
Las opciones mínimamente invasivas existentes también fallan cuando las arterias coronarias se encuentran peligrosamente cerca de la válvula de reemplazo. Ahora, investigadores han demostrado una forma de prevenir la obstrucción coronaria y restaurar el flujo sanguíneo sin abrir el tórax, lo que ofrece una posible alternativa a la cirugía a corazón abierto.
Investigadores de los Institutos Nacionales de la Salud (NIH, Bethesda, MD, EUA), en colaboración con la Facultad de Medicina de Emory (Atlanta, GA, EUA), han desarrollado un procedimiento innovador basado en catéteres, diseñado específicamente para pacientes con alto riesgo de obstrucción coronaria durante el reemplazo valvular. Este enfoque se basa en el acceso transcatéter a través de los vasos sanguíneos de la pierna, pero introduce pasos completamente nuevos de navegación y reentrada dentro del corazón.
La técnica, denominada navegación y reentrada transcatéter ventrículo-coronario (VECTOR), crea una nueva vía para el flujo sanguíneo coronario a una distancia segura de la válvula cardíaca. Mediante guías y catéteres, los médicos redirigen la sangre desde la aorta hacia la circulación coronaria sin atravesar la pared torácica. Esta estrategia reubica eficazmente la abertura de la arteria coronaria lejos de la zona de peligro creada por la implantación de la válvula.
El procedimiento se realizó en un hombre de 67 años con una válvula aórtica bioprotésica defectuosa, cuya anatomía hacía inviables tanto la cirugía a corazón abierto como las opciones mínimamente invasivas existentes. Mediante VECTOR, el equipo creó una nueva vía de derivación coronaria mediante acceso vascular interno y desplegó un injerto para restablecer un flujo sanguíneo seguro. Seis meses después de la intervención, el paciente no presentó signos de obstrucción de la arteria coronaria ni complicaciones relacionadas. Los hallazgos demuestran la viabilidad de este enfoque en humanos.
Además de prevenir la obstrucción coronaria relacionada con las válvulas, la técnica podría tener aplicaciones más amplias en el tratamiento de la enfermedad coronaria compleja cuando los stents o los métodos de bypass estándar no son adecuados. Si bien el resultado inicial es alentador, se requerirán procedimientos adicionales en más pacientes antes de que el método pueda adoptarse de forma más generalizada. Los estudios futuros se centrarán en la seguridad, la reproducibilidad y los resultados a largo plazo.
“Lograr esto requirió pensar de manera innovadora, pero creo que desarrollamos una solución sumamente práctica”, dijo Christopher Bruce, MBChB, primer autor del estudio.
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NIH
Facultad de Medicina de Emory