Efectivos injertos isquiotibiales para reconstrucción de rodilla

Por el equipo editorial de HospiMedica en español
Actualizado el 29 Mar 2011
Los pacientes que reciben reconstrucción del ligamento cruzado (LCA) de la rodilla con un injerto de tendón isquiotibial (TI) en vez de una injerto de tendón de rodilla tienen menos probabilidad de sufrir de dolor a largo plazo y movilidad reducida después de la cirugía.

Investigadores del Centro de Medicina Deportiva y Ortopedia Sídney del Norte (Wollstonecraft, Australia) realizaron el seguimiento de 180 pacientes con reconstrucción de rodilla, de los cuales 90 (48 hombres y 42 mujeres, entre edades de 15-42 años) recibiendo un injerto de tendón patullar (TP) y los otros 90 (47 hombres 43 mujeres, entre edades de 13-52 años) recibiendo un injerto de TI. Después de 15 años, el 80% del grupo PT y 73% del grupo TI fueron evaluados con base en sus síntomas de dolor, inflamación, y movilidad de la rodilla.

Los resultados mostraron que el grupo TI demostró niveles de actividad significativamente más altos, con 77% realizando al menos actividades vigorosas, en comparación con 62% que podían realizar actividades vigorosas en el grupo TI. En la evaluación del dolor cuando se arrodillan, 42% de los pacientes del grupo TP reportó dolor moderado o mayor, mientras que solo el 26% del grupo TI reportó dolor; el grupo TP también mostró peores resultados en las pruebas de pérdida de movimiento y osteoartritis. Por otro lado, los pacientes en el injerto TI mostraron osteartritis (OA) aumentada, sin poder establecer las razones y merecen investigación adicional. El estudio fue presentado durante el Día de Especialidad de Medicina Deportiva de la Sociedad Ortopédica Americana, realizado en Febrero de 2011, en San Diego (CA, EUA).

"Sabemos que esas cirugías funcionan, pero esta información nos ayuda a determinar cuáles métodos pueden ser más efectivos. Lograr que los atletas vuelvan al campo es ciertamente importante, pero las tasas de éxito a largo plazo son cruciales también”, dijo el autor principal y presentador del estudio Leo Pinczewski, MD. "Los pacientes con injerto isquiotibial reportaron menos dolor de rodilla e incomodidad y demostraron un nivel mayor de actividad”.

El injerto TI usado para una reconstrucción es usualmente recolectado de uno de los isquiotibiales medios, el semitendonoso o semimembranoso. El tendón es recolectado de una incisión anterior-medial, y es doblado sobre sí mismo dos veces (produciendo un injerto que es de cuatro capas de espesor), el cual es luego fijado en los túneles óseos usando varios hardware, incluyendo con frecuencia tornillos y lavadores. El injerto TI no compromete el mecanismo extensor, permitiendo un retorno más rápido del rango de movimiento y función de los cuádriceps. Sin embargo, la posibilidad de estirar el puerto, y tiene una incidencia mayor de remoción de hardware en el tiempo.

Enlace relacionado:

North Sydney Orthopaedic and Sports Medicine Center



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