Usan implantes de células madre para restablecer visión en pacientes con enfermedad de cornea
Por el equipo editorial de HospiMedica en español
Actualizado el 24 Sep 2009
Un nuevo estudio describe una técnica con lentes de contacto para la expansión y el transplante de células progenitoras epiteliales autólogas, usadas para la reconstrucción de la superficie ocular. Actualizado el 24 Sep 2009
Investigadores de la Universidad de Nueva Gales del Sur (UNSW, Sidney, Australia) usaron la técnica nueva para tratar a tres pacientes que sufrían de una condición de ceguera dolorosa conocida como deficiencia limbal-SC (LSCD), en la que la córnea está vacía de una población definida de células madre (CM) que reemplazan el epitelio dañado o envejecido durante toda la vida. Los tres pacientes seleccionados sufrían de LSCD debida a aniridia y post-tratamiento para el melanoma de superficie ocular recurrente. Se tomaron biopsias limbales o conjuntivales, y las células progenitoras fueron expandidas en el laboratorio sobre lentes de contacto (LCs) terapéuticos en presencia de un suero autólogo. Los LCs cargados de células luego fueron transferidos a la superficie corneal del paciente, y se registraron las medidas de resultado clínico durante un periodo de seguimiento de hasta 13 meses. Los investigadores encontraron que en los primeros 10 a 14 días, las células madre empezaron a unirse a la cornea, reponiendo las células dañadas, y se restableció un epitelio corneal transparente estable en cada paciente. No hubo recurrencia de conjuntivización o revascularización corneal, y se presentó una mejora significativa en el puntaje de síntomas en todos los pacientes. La agudeza visual corregida mejoró en todos los ojos después del procedimiento; de acuerdo con los investigadores, dos de tres pacientes, que estaban legalmente ciegos en el ojo tratado, ahora pueden leer letras grandes en un tablero ocular. El tercero puede leer las pocas hileras superiores de la carta, pero ahora es capaz de pasar la prueba de visión para una licencia de conducción.
"Es simple y fácil para el paciente y usted no necesita un equipo sofisticado; solo un cirujano oftálmico y una laboratorio para cultivo celular”, dijo el autor principal Nick Di Girolamo, Ph.D. "Estamos tranquilamente emocionados. No sabemos todavía si (la corrección) permanecerá estable, pero sí que es una técnica maravillosa”.
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University of New South Wales