Procedimiento novedoso trata aneurismas aórticos de alto riesgo
Por el equipo editorial de HospiMedica en español
Actualizado el 09 Sep 2009
Se está usando un método quirúrgico y endovascular combinado (CESA) para tratar aneurismas aórticos toraco-abdominales en pacientes de alto riesgo que no se pueden someter a cirugía tradicional.Actualizado el 09 Sep 2009
Investigadores de la Universidad de California, Los Ángeles (UCLA; EUA) han realizado hasta ahora el procedimiento CESA en 31 pacientes, y han reportado resultados excelentes en los primeros 20 pacientes de alto riesgo con patología aórtica compleja tratados con CESA, operados entre 1998 y 2008. Diez de los pacientes tenía injerto aórtico anterior, un paciente tenía un trasplante renal funcional y todos los pacientes eran considerados de alto riesgo basados en las comorbilidades pre-operatorias. Durante el procedimiento CESA, el cirujano primero hace una incisión en el abdomen para acceder a las arterias vitales resultantes de la aorta. Luego realiza bypass en ellas para re-dirigir efectivamente el flujo sanguíneo de modo que el flujo se origina desde un área de la aorta no afectada por el aneurisma. Los injertos protésicos son usados para suministrar circulación para las arterias puenteadas durante esta primera parte del procedimiento; esto permite la exclusión eventual del segmento de la aorta afectada por el aneurisma, mediante la colocación de un dispositivo endovascular minúsculo durante la segunda, etapa mínimamente invasiva del procedimiento CESA. Esta segunda etapa con frecuencia es terminada en una fecha posterior, permitiéndole al cuerpo, tiempo para recuperarse y ajustarse al nuevo patrón de flujo sanguíneo. Trabajando a través de una incisión pequeña en la ingle, los cirujanos enhebran el endoinjerto pequeño semejante a un tubo a través de la arteria femoral y lo guían hacia el aneurisma aórtico. Una vez colocado y liberado, el endoinjerto actúa como un stent, revistiendo la pared arterial aórtica, y se convierte en el conducto nuevo para el flujo sanguíneo, eliminando el aneurisma.
La experiencia de 10 años de UCLA con la técnica CESA demostró que el procedimiento es seguro y durable. No hubo mortalidad perioperatoria, y la tasa acumulativa de supervivencia a los dos años fue del 76%, comparable a los resultados después de la reparación quirúrgica tradicional en los pacientes con riesgo aceptable. No hubo complicaciones mayores en seis pacientes, incluyendo falla respiratoria, deterioro en la función renal, e infarto cardiaco menor, o paraplejia en un paciente. Un paciente rechazó terminar la segunda etapa y murió cinco meses después de un aneurisma roto. El estudio describiendo la técnica y los resultados acumulativos a un año fueron publicados en la edición de Mayo de 2009 de la revista Journal of Vascular Surgery.
"Debido a la posición difícil de algunos aneurismas aórticos o la fragilidad de algunos pacientes, no todos son candidatos para la cirugía estándar para tratar un aneurisma peligroso”, dijo el creador de CESA, el Profesor William Quinones-Baldrich, M.D., un profesor de cirugía vascular de la Escuela de Medicina David Geffen de UCLA. "La técnica CESA evita abrir el pecho, lo cual se hace en la cirugía estándar. Después de que el injerto es colocado, los pacientes usualmente pueden ir a casa dos a tres días después, en comparación con las estancias más largas que generalmente acompañan a la cirugía tradicional”.
Un aneurisma aórtico es un nombre general para cualquier dilatación de la aorta representando una debilidad subyacente en la pared del vaso en ese sitio. A pesar de que el vaso distendido puede causar ocasionalmente molestia, una preocupación mayor es el riesgo de ruptura, que causa dolor severo, hemorragia interna masiva, y sin tratamiento pronto, genera una muerte rápida.
Enlace relacionado:
University of California, Los Angeles