Asocian transplante de órgano con un riesgo mayor de cáncer
Por el equipo editorial de HospiMedica en español
Actualizado el 13 Sep 2008
Un nuevo estudio describe el descubrimiento de un mecanismo novedoso que explica por qué el transplante de órgano lleva con frecuencia a cáncer, sugiriendo que las terapias focalizadas pueden reducir o prevenir ese riesgo. Actualizado el 13 Sep 2008
Investigadores de la Escuela Médica de Harvard (HMS, Boston, MA, EUA) probaron la capacidad de la droga inmunosupresora ciclosporina (CsA) para promover el crecimiento de tumores preexistentes en ratones implantados con células de cáncer renal humano 786-0. Los investigadores encontraron que los ratones tratados con el agente formaron tumores más rápidos que los ratones no tratados; sin embargo, la terapia de factor de crecimiento endotelial antivascular (VEGF) redujo sustancialmente ese crecimiento excesivo. No sorprende, que la ciclosporina también aumentó la expresión de VEGF induciendo la activación transcripcional por medio de la vía de señalización de la proteína quinasa C (PKC), incluyendo específicamente las isoformas PKC zeta y PKC delta. Además, CsA promovió la asociación de PKC zeta y PKC delta con el factor de transcripción Sp1, y fue dependiente de este.
Finalmente, para evaluar el significado in vivo de la sobreexpresión EGF inducida por CsA en términos del desarrollo de tumor post-transplante, los investigadores inyectaron células de carcinoma murino CT26 (conocido por formar tumores angiogénicos) en ratones con transplantes cardiacos no compatibles. La dosis terapéutica de CsA aumentó el tamaño del tumor y la expresión de VEGF, y aumentó la angiogénesis tumoral. Sin embargo, la coadministración de un anticuerpo bloqueador anti-VEGF inhibió este crecimiento tumoral mediado por la CsA. Los investigadores recalcaron que varios inhibidores de VEGF ya se usan en la terapia del cáncer humano.
El estudio fue publicado en la edición del 15 de julio de 2008 de la revista Cancer Research.
"Pensamos que la activación transcripcional de VEGF mediada por PKC es un componente principal en la progresión del cáncer postransplante inducido por ciclosporina”, dijo el autor principal Soumitro Pal, Ph.D., un profesor asistente del centro de investigación de transplantes de la HMS. "No es probablemente la historia completa, pero esta nos da una idea de que podríamos usar terapias existentes o novedosas para reducir el riesgo de cáncer en los pacientes transplantados”.
"Puede ser que los agentes anti-VEGF dados juiciosamente después del transplante puedan reducir la ocurrencia futura de cáncer”, añadió el Dr. Pal. "Una vez que el órgano se ha estabilizado, puede ser posible disminuir el nivel de expresión VEGF para prevenir el crecimiento tumoral. Necesitaríamos entender cómo balancear el beneficio y el riesgo para mantener controlado el cáncer”.
Los tumores que se desarrollan después del transplante pueden tener tres fuentes potenciales: pueden haber preexistido o pueden ser una recurrencia de un cáncer previo (en ambos casos el sistema inmune pre-transplante del paciente puede haber mantenido esos cánceres bajo control), o los virus causantes de cáncer pueden haber venido del órgano del donante. Los médicos han observado durante largo tiempo que los agentes inmunosupresores, como los inhibidores de la calcineurina (que incluyen la ciclosporina) parecen promover el desarrollo del cáncer, con frecuencia en órganos que no son transplantados, pero la causa de esto no es clara. La expresión VEGF está marcadamente aumentada en pacientes pos-transplante, y esto puede ayudar en el desarrollo de un suministro de sangre a un órgano transplantado, ayudándolo a sobrevivir y prosperar.
Harvard Medical School