Tanto la cirugía como las ondas de choque son eficaces para extraer cálculos renales
Por el equipo editorial de Hospimedica en Español
Actualizado el 01 May 2007
Un nuevo estudio ha encontrado que dos métodos comunes para extraer los cálculos renales, la cirugía y los tratamientos de ondas de choque, son eficaces y seguros; ninguno es claramente superior al otro. Actualizado el 01 May 2007
Investigadores de la Universidad de Aberdeen (RU) realizaron una revisión sistemática de seis ensayos en 833 adultos que comparaban dos terapias mínimamente invasivas para los cálculos renales: ureteroscopia (con o sin litotripsia intracorporeal) y litotripsia de onda de choque extracorpórea (ESWL, por sus siglas en inglés). Los ensayos revisados compararon varios resultados diferentes de salud: si el paciente estaba libre o no de cálculos renales, la necesidad de tratamiento adicional, complicaciones de la terapia, y el tiempo de hospitalización.
Los resultados recogidos tres o cuatro meses después del tratamiento sugirieron que la cirugía funcionó mejor que la ESWL para evacuar completamente los cálculos renales. Sin embargo, el éxito del tratamiento ESWL dependió de la clase de litotrictor usado. En total, los investigadores concluyeron que las personas tratadas con ureteroscopia logran una tasa más alta libre de cálculos, pero tienen una estancia hospitalaria más larga y más complicaciones, aunque la mayoría de los problemas fueron menores. La revisión fue publicada en la edición de Enero de 2007 de la publicación "The Cochrane Library”.
"El hallazgo más importante de nuestra revisión es que la práctica común de manejo de los cálculos ureterales se basa en evidencia de mala calidad, principalmente de ensayos pequeños con una gran heterogeneidad”, dijo el investigador principal Ghulam Nabi, M.S., M.Ch., un conferencista en la unidad de investigación de servicios de salud de la Universidad de Aberdeen.
ESWL usa impulsos muy dirigidos proyectados desde fuera del cuerpo para pulverizar los cálculos renales; en la ureteroscopia, se pasa un ureteroscopio a través de la uretra hasta el uréter o riñón; después de identificar los cálculos. Estos son removidos con un dispositivo semejante a una jaula llamado una canasta, o destruidos con láseres en múltiples pedazos pequeños que pueden expulsarse fácilmente del tracto urinario.
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University of Aberdeen