Nivel de proteína predice la enfermedad letal del trasplante

Por el equipo editorial de Hospimedica en Español
Actualizado el 20 Jun 2006
Un estudio nuevo muestra que el nivel de una proteína puede determinar una semana después de un trasplante de médula ósea que pacientes tienen probabilidad de desarrollar complicaciones serias, convirtiéndolos en candidatos para tratamiento preventivo antes de que ocurra cualquier síntoma.

Los investigadores en el Centro de Cáncer Integral de la Universidad de Michigan (Ann Arbor, MI, EUA) midieron el nivel de una proteína llamada factor de necrosis tumoral (TNF) siete días después de que los pacientes recibieran un trasplante de médula ósea. El estudio vio 170 pacientes, 94 de los cuales desarrollaron enfermedad injerto contra huésped (GVHD, por su sigla en inglés), una enfermedad en la que el sistema inmune trasplantado ataca el tejido normal del paciente. Esos 94 pacientes tenían niveles elevados de la proteína receptora de TNF una semana después de su trasplante, antes de que mostraran cualquier síntoma de enfermedad. El estudio también encontró que los pacientes cuyo nivel de TNF estaba elevado a los siete días tuvieron una tasa de supervivencia más baja: 62% estaba vivo, después de un año, en comparación con 85% de aquellos con un TNF más bajo. Los hallazgos fueron presentados durante el encuentro anual de la Sociedad Americana de Sangre y Trasplante de Médula en Honolulu (Hawai, EUA) en Febrero de 2006.

Se sabe que el TNF juega un papel en una variedad de enfermedades inflamatorias y autoinmunes, incluyendo el choque séptico, la artritis reumatoide y la enfermedad de Crohn. Las drogas anti-TNF ya están aprobadas por la FDA y disponibles en el mercado. Actualmente estamos realizando un ensayo clínico usando una de esas drogas, etanercept, para ver si puede prevenir o tratar la GVHD, dice el autor del estudio Carrie Kitko, M.D., una pediatra asociada de la Universidad.

A pesar de que los trasplantes de médula ósea ofrecen esperanza para las personas con ciertos cánceres que no responden por largo tiempo al tratamiento convencional, tanto como la mitad de los pacientes que se someten al procedimiento, desarrollan GVHD, en la que las células inmunes trasplantadas atacan la piel, el hígado, y las células gastrointestinales del paciente, disparando una reacción inflamatoria masiva que puede matar al paciente.




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University of Michigan Comprehensive Cancer Center

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