Una píldora que se comunica desde el estómago podría mejorar la adherencia al tratamiento

Por el equipo editorial de HospiMedica en español
Actualizado el 19 Jan 2026

El incumplimiento de la toma de medicamentos a tiempo es un gran desafío en la atención sanitaria y contribuye cada año a cientos de miles de muertes prevenibles y a miles de millones de dólares en costos evitables. Este problema es especialmente grave para pacientes que deben seguir esquemas de tratamiento estrictos, como los receptores de trasplantes de órganos o las personas con infecciones crónicas como la tuberculosis o el VIH.

Las estrategias existentes para mejorar la adherencia al tratamiento no funcionan con todos los medicamentos y, a menudo, no ofrecen una forma fiable de confirmar si una pastilla se ha ingerido correctamente. Ahora, los investigadores han desarrollado un sistema en forma de píldora capaz de informar sobre la toma del medicamento poco después de su ingestión.


Imagen: la píldora con una capa exterior hecha de gelatina puede informar cuándo ha sido ingerida. (Foto cortesía de Mehmet Say/MIT)

El sistema, desarrollado por investigadores del Instituto Tecnológico de Massachusetts (MIT, Cambridge, MA, EUA), se puede incorporar en cápsulas estándar y utiliza una antena de radiofrecuencia biodegradable para comunicarse una vez que la pastilla llega al estómago. A diferencia de sensores ingeribles anteriores, el diseño prioriza materiales bioabsorbibles para minimizar riesgos de seguridad y evitar la acumulación a largo plazo en el organismo.

La antena está hecha de zinc integrado en celulosa y enrollada en una forma compacta dentro de la cápsula junto con el medicamento. La cápsula está recubierta con gelatina y celulosa combinadas con molibdeno o tungsteno, lo que bloquea las señales de radio antes de la ingestión. Tras ser tragada, la cubierta se disuelve, liberando el fármaco y activando la antena, que interactúa con un pequeño chip de radiofrecuencia para enviar una señal que confirma que la pastilla ha sido tomada.

En pruebas con animales, el sistema transmitió con éxito una señal de radio desde el estómago que pudo ser detectada por un receptor externo a una distancia de hasta unos 60 centímetros. La señal se generó en los 10 minutos siguientes a la ingestión, lo que proporcionó una confirmación casi en tiempo real de la ingesta del medicamento. El estudio, publicado en Nature Communications, demostró que la mayoría de los componentes del sistema se descompusieron de forma segura en el estómago en una semana, mientras que el diminuto chip de radiofrecuencia pasó de forma natural por el tracto digestivo.

La píldora ingerible con capacidad de notificación podría permitir un seguimiento más estrecho de pacientes para quienes omitir dosis tiene consecuencias graves. Entre las aplicaciones potenciales se incluyen la medicina de trasplantes, las enfermedades infecciosas crónicas, la atención cardiovascular tras la colocación de stents y los trastornos neuropsiquiátricos que afectan a la adherencia al tratamiento. Los investigadores planean realizar más pruebas preclínicas y evaluar el sistema en estudios en humanos, y futuras versiones podrían vincularse a receptores portátiles y plataformas de monitorización clínica.

“El objetivo es asegurar que esto ayude a las personas a recibir la terapia que necesitan para optimizar su salud”, afirmó el profesor asociado Giovanni Traverso, autor principal del nuevo estudio. “Queremos priorizar los medicamentos que, si no se siguen las indicaciones, podrían tener un efecto muy perjudicial para la persona”.

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