Esterilización excesiva de plaquetas es peligrosa

Por el equipo editorial de HospiMedica en español
Actualizado el 23 Jul 2014
Los procesos químicos usados para esterilizar los productos sanguíneos podrían provocar problemas serios de salud en los receptores de las transfusiones, según un nuevo estudio.

Los investigadores de la Universidad de Linköping (Suecia), la Université Laval (Quebec, Canadá) y otras instituciones documentaron los efectos de los sistemas de reducción de patógenos (PR) sobre los niveles de microARN y mARN en plaquetas almacenadas en el banco de sangre, y evaluaron su impacto sobre la activación y la función de las plaquetas. Los investigadores compararon dos métodos estándar de reducción de patógenos, la irradiación gamma sola o la irradiación en combinación con sustancias químicas que inactivan agentes patógenos por reticulación de sus ácidos nucleicos (ADN y ARN).

Los investigadores encontraron que, a diferencia de las plaquetas, sometidas a irradiación gamma o almacenadas en solución aditiva, las que fueron tratadas por los dos sistemas de PR disponibles en el mercado, Intercept y Mirasol, se agregaron mal, empeorando la curación de las heridas. Intercept también erradicó los ácidos nucleicos de las plaquetas, haciendo que se volvieran hiperactivas y con una reducción en el volumen. La radiación gamma, por otra parte, no tuvo efectos perjudiciales sobre las plaquetas sanguíneas. Estos procesos de PR no afectaron ni la síntesis de microARN de las plaquetas o su función, ni indujeron la reticulación de especies de ARN plaquetarias endógenas de tamaño de miARN. El estudio fue publicado en línea el 21 de abril de 2014, en la revista Platelets.

“Los procesos que se utilizan están dirigidos contra el material genético de los organismos patógenos; que fueron desarrollados hace más de 20 años, antes de poder entender la importancia del material genético contenido en las plaquetas”, dijo el autor correspondiente, Patrick Provost, MD, de la Universidad Laval. “Estos tratamientos activan las plaquetas de la sangre, desencadenando la liberación de ARN. Las plaquetas terminan agotados de ARN, por lo que una vez transfundidas, son incapaces de hacer lo que normalmente harían”.

“El problema también es que las plaquetas sanguíneas tienen ácidos nucleicos que son muy importantes por sus habilidades de curación de heridas y de comunicación con otras células”, añadió el autor principal, el bioquímico clínico, Abdimajid Osman, PhD, un investigador en la Universidad de Linköping. “Si son erradicadas pueden dañar las células de la sangre y llevar a un sangrado más grave para el paciente. Nuestra recomendación para los bancos de sangre es no usar cualquiera de las sustancias, sólo el tratamiento con irradiación”.

La función de las plaquetas va mucho más allá de su papel en la coagulación de la sangre y la curación de heridas. Estas células contienen hasta un tercio del genoma humano en la forma de ácido ribonucleico (ARN), lo que les permite sintetizar más de 1000 proteínas esenciales para el funcionamiento normal del cuerpo humano. A diferencia de otros productos de la sangre donada, las plaquetas sanguíneas deben almacenarse a temperatura ambiente, ya que no toleran el frío. Esto implica un riesgo de que los agentes patógenos tales como las bacterias y virus se desarrollen y vayan junto con las plaquetas al sistema sanguíneo del paciente. La consecuencia puede ser envenenamiento de la sangre, en el peor de los casos, provocando la muerte.

Enlaces relacionados:

Linköping University

Université Laval




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