Utilizamos cookies para comprender de qué manera utiliza nuestro sitio y para mejorar su experiencia. Esto incluye personalizar el contenido y la publicidad. Para más información, Haga clic. Si continua usando nuestro sitio, consideraremos que acepta que utilicemos cookies. Política de cookies.

HospiMedica

Deascargar La Aplicación Móvil
Noticias Recientes COVID-19 Cuidados Criticos Téc. Quirúrgica Cuidados de Pacientes TI Pruebas POC Negocios Focus

Sensor implantado monitoriza presión del líquido cefalorraquídeo

Por el equipo editorial de HospiMedica en español
Actualizado el 24 Feb 2014
Un novedoso sensor puede medir y ajustar individualmente la presión del líquido cefalorraquídeo (LCR), cerebral.

Los investigadores del Instituto Fraunhofer para Circuitos y Sistemas Microelectrónicos (IMS; Duisburg, Alemania), en colaboración con Christoph Miethke (Potsdam, Alemania) y Aesculap (Tuttlingen, Alemania), han desarrollado un sistema de derivación y medición cerebral que se implanta en el cerebro del paciente y que le permite a los médicos leer la presión cerebral usando un medidor sencillo manual en cuestión de segundos, y sin una investigación compleja. El corazón del sistema de derivación es una válvula que libera el LCR a la cavidad abdominal si la presión aumenta por encima de un valor umbral establecido, una vez que la presión disminuye de nuevo, la válvula se cierra.

Imagen: El sensor de monitorización implantado (Fotografía cortesía de Patrick J. Lynch/Fraunhofer IMS).
Imagen: El sensor de monitorización implantado (Fotografía cortesía de Patrick J. Lynch/Fraunhofer IMS).

El dispositivo funciona mediante el envío de ondas de radio magnéticas que le dan energía al sensor en su carcasa de metal, despertándolo, por lo tanto. Una vez que el sensor revive, mide la temperatura y la presión del LCR y transmite los datos al dispositivo de mano. Si la presión supera los límites establecidos, el médico puede controlar la válvula en el sistema de derivación, según sea ECNesario, proporcionando una liberación del LCR acumulado liberando fluido superfluo. Mediante la medición de la presión del LCR, mientras que se hace la derivación, el médico tratante puede evitar el exceso de drenaje y la disminución resultante de la presión cerebral a un grado que podría hacer que los ventrículos cerebrales se exprimieran.

“El sensor es un implante activo, que también se hace cargo de las funciones de medición, en contraste con un stent o un implante dental. El sensor establece las bases para un mayor desarrollo a través de los implantes teranósticos”, dijo el investigador principal, Michael Görtz, PhD, director de tecnología del sensor de presión en el IMS. “En pocos años, el sensor podría entonces no sólo registrar la presión cerebral y desarrollar un diagnóstico usando esta información, sino que también ajustará correctamente la presión de forma independiente, inmediatamente por sí mismo, y por lo tanto asumirá el proceso de la terapia”.

El LCR es un fluido corporal transparente e incoloro, que se encuentra en el cerebro y la columna vertebral. Se produce en el plexo coroideo y actúa como un amortiguador o buffer para la corteza, proporcionando una protección mecánica e inmunológica básica para el cerebro dentro del cráneo, y cumple una función vital en la autorregulación cerebral del flujo sanguíneo cerebral. El LCR ocupa el espacio subaracnoideo y el sistema ventricular alrededor y en el interior del cerebro y la médula espinal.


Enlace relacionado:
Fraunhofer Institute for Microelectronic Circuits and Systems
Christoph Miethke
Aesculap


Miembro Oro
12-Channel ECG
CM1200B
Miembro Oro
STI Test
Vivalytic Sexually Transmitted Infection (STI) Array
New
Body Composition Analyzer
seca mBCA Pro
New
Surgical Positioning Accessory
Lateral Support Curved Short (10-360)

Últimas Cuidados Criticos noticias

Gemelo cardíaco del corazón mejora el diagnóstico y tratamiento de arritmias cardíacas

Sistema de puntuación impulsado por IA evalúa la insuficiencia cardíaca con fracción de eyección preservada

Colonoscopia asistida por IA detecta más pólipos, pero muestra poco impacto en el riesgo de cáncer