La demora en la terapia del daño a la medula espinal ayuda en la recuperación
Por el equipo editorial de Hospimedica en Español
Actualizado el 12 Dec 2001
Un estudio de ratas con daño en la medula espinal ha mostrado que éstas se recuperaban mejor cuando el tratamiento se demoraba por dos o cuatro semanas después del daño. El estudio, realizado por investigadores del Centro Médico de la Universidad de Georgetown (Washington, DC, EUA), fue publicado en la edición de Diciembre 1, 2001 del "Journal of Neuroscience.Actualizado el 12 Dec 2001
Las ratas fueron tratadas con transplantes de tejido de medula espinal de ratas fetales, junto con neutrofinas, colocadas en el sitio donde la medula había sido seccionada. Estudios anteriores habían mostrado que esta combinación aumenta el crecimiento de las fibras nerviosas con posterioridad al daño. El estudio, es el primero que muestra que la demora en el tratamiento en dos a cuatro semanas puede ser más efectivo que el tratamiento inmediato.
El estudio incluyó cuatro grupos de ratas con medulas espinales seccionadas. El primer grupo recibió tejido fetal transplantado en el sitio de la lesión, inmediatamente después del daño, el segundo grupo recibió el transplante después de dos semanas, el tercer grupo lo recibió cuatro semanas más tarde y el cuarto grupo no recibió injertos fetales. Las ratas que recibieron los injertos de tejidos también recibieron solución salina o uno de dos tipos de neutrofinas.
Los investigadores encontraron que la demora en el tratamiento en dos a cuatro semanas provocaba un recrecimiento aumentado de las fibras nerviosas. Las ratas que recibieron tanto el transplante como las neutrofinas tenían una recuperación mejor significativa, que las que solo recibieron los injertos. Además las ratas tuvieron un recrecimiento tanto en la materia blanca como la gris.
"Estos hallazgos sugieren que la ventana de tiempo para la intervención puede ser mayor de lo que se había pensado inicialmente, y que las neuronas del sistema nervioso central con daño de largo tiempo pueden reiniciar el crecimiento con lo que mejoran la función motora”, dijo Bárbara Bregman, Ph.D., profesora y jefe de neurociencia en la Universidad de Georgetown.
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Georgetown Univ