Dieta de linaza muestra efecto protector contra la radiación
Por el equipo editorial de HospiMedica en español
Actualizado el 23 Sep 2011
Durante más de 30.000 años la linaza ha sido parte de la historia de la humanidad, que la usa para alimentar personas y animales, hacer telas e incluso, pinturas. Ahora, los investigadores podrían haberle encontrado un nuevo uso: proteger tejidos y órganos sanos de los efectos nocivos de la radiación. En un reciente estudio, los investigadores encontraron que una dieta de linaza administrada a ratones no sólo protege los tejidos del pulmón antes de la exposición a la radiación, sino que también reduce de manera significativa el daño después de la exposición.Actualizado el 23 Sep 2011
Los resultados del estudio, realizado por investigadores de la Facultad de Medicina Perelman de la Universidad de Pennsylvania (Filadelfia, EUA; www.med.upenn.edu), fueron publicados el 24 de junio de 2011 en la revista BMC Cancer. “Hay sólo un puñado de posibles mitigadores del efecto de la radiación y ninguno de ellos está cercano a un uso clínico” dijo la autora principal Melpo Christofidou-Solomidou, PhD, profesora asociada de investigación de la división de medicina, pulmonar, alergias, y cuidado crítico. “Nuestro estudio demuestra que la dieta con linaza, ya conocida por sus grandes propiedades antioxidantes y anti-inflamatorias, funciona como mitigador y protector contra la neumopatía por radiación”.
En varios experimentos individuales, los investigadores alimentaron un grupo de ratones con una dieta adicionada con un 10% de linaza y los sometieron a una dosis de rayos X en el tórax, a las tres semanas; a otros grupos les dieron la dieta a las dos, cuatro o seis semanas después de la exposición a la radiación. A un grupo de control sometido a la misma dosis de radiación se le dio la misma dieta, pero con una dieta control isocalórica sin el suplemento de linaza. Después de cuatro meses, sólo el 40% del grupo de control irradiado sobrevivió, comparado con el 70% a 88% de los animales irradiados pero alimentados con linaza. Se realizaron varios estudios en sangre, fluidos y tejidos.
La Dra. Christofidou-Solomidou y sus colegas encontraron que la dieta de linaza mostró importantes beneficios, independientemente de si se inició antes o después de la irradiación. Con la linaza los ratones mostraron mejores tasas de supervivencia, mitigación de la neumonitis por radiación, aumento de los niveles de oxigenación de la sangre, mayor peso corporal, menores niveles de citoquinas proinflamatorias y gran reducción de la inflamación y la fibrosis pulmonar.
Este último hallazgo es especialmente emocionante, ya que el daño inflamatorio por radiación se podría tratar con terapia de esteroides [como en pacientes de radioterapia], pero la fibrosis pulmonar es esencialmente incurable. “No hay nada que se pueda dar a un paciente para evitar la fibrosis” señaló la Dra. Christofidou-Solomidou. “Una vez que un pulmón se vuelve ‘rígido’ por los depósitos de colágeno, es irreversible. Hemos descubierto que la linaza no sólo evita la fibrosis, sino que también protege después de la aparición de daños por radiación”.
La Dra. Christofidou-Solomidou y sus colegas trabajan están investigando adicionalmente el lignano conocido como SDG (secoisolariciresinol diglucósido), el componente activo de la linaza, que se cree le confiere sus potentes características antioxidantes. El lignano también “regula la transcripción de enzimas antioxidantes protectoras que eliminan carcinógenos, radicales libres y otros agentes dañinos” afirmó.
La linaza tiene muchas otras cualidades que la hacen especialmente atractiva como protector y mitigador de la radiación. “La linaza es segura, muy barata, fácil de obtener y no hay que sintetizar nada” señaló la Dra. Christofidou-Solomidou. “Se puede administrar por vía oral, lo cual es muy conveniente. Se puede fabricar y despachar en grandes cantidades y, lo mejor de todo, se puede almacenar por muy largos períodos de tiempo”. Eso la hace de especial interés para agentes del gobierno que buscan reservas de productos protectores para un posible desastre radiológico.
El coautor Keith Cengel, MD, PhD, profesor asistente de oncología por radiación de Penn, explicó que en estos casos “un gran problema son los ‘sanos preocupados’ – aquellos que probablemente no fueron expuestos, pero se inquietan y desean hacer algo”. Muchos posibles radioprotectores, sin embargo, podrían tener efectos secundarios riesgosos. La Dra. Christofidou-Solomidou agregó: “Cuando se administra algo a cuatro o cinco millones de sanos preocupados, algunos tendrán condiciones médicas preexistentes. Por ejemplo, no se puede dar cualquier cosa a las personas con enfermedades del corazón. Pero esto es absolutamente seguro. De hecho, se sabe que aumenta la salud cardiovascular, según encontró otro grupo de investigadores de Penn hace algunos años. Tiene alto contenido de ácidos con omega-3”.
Junto con otros investigadores de la Facultad de Medicina Perelman, los autores están realizando estudios piloto adicionales sobre el potencial de la linaza para mitigar el daño pulmonar a pacientes que esperan trasplante de pulmón o que reciben radioterapia para el tratamiento de tumores malignos intratorácicos. La Dra. Christofidou-Solomidou también está realizando un estudio piloto para la NASA sobre los beneficios de la linaza para astronautas en prolongadas misiones al espacio profundo, en las cuales se requiere que los astronautas realicen actividades extravehiculares (EVA) de reparación, durante las cuales pueden estar expuestos a altos niveles de radiación solar y galáctica con el factor de riesgo adicional de respirar oxígeno al 100%. “La hiperoxia sumada a la radiación podría causar algún daño a los pulmones por lo cual habría que preocuparse por los astronautas”, dijo. “Somos un equipo entre un puñado de los que en EUA puede estudiar la radiación, además de la hiperoxia. Así que ahora estamos agregando otro nivel de complejidad al anterior, los estudios de daños por radiación; el modelo del doble impacto es novedoso pues nadie lo ha hecho antes”.
Los investigadores ya están suficientemente convencidos para incorporar la linaza en su propia rutina. “De hecho, la como cada mañana” anotó el doctor Cengel y señaló: “Son importantes los posibles beneficios para la salud y no hay toxicidad conocida – para mí, tiene mucho sentido”.
Enlace relacionado:
Perelman School of Medicine at the University of Pennsylvania